Los libros me enseñaron a pensar y pensar me hizo libre... (Ricardo Corazón de León)

'EL OLOR DEL SILENCIO' de María Aixa Sanz

Inmensa novela es
EL OLOR DEL SILENCIO, y su inmensidad no reside solo en las más de 700 páginas que la
novelista MARÍA AIXA SANZ
 ha escrito sino en la inmensidad de sentimientos del ser humano en los que ahonda con éxito, desnudándolo hasta dejarlo en su esencia.

‘EL OLOR DEL SILENCIO’ es la gran obra de esta novelista valenciana. Sexta novela que reúne en ella lo que se busca en cada novela: intriga, sentimientos, sinceridad, pasado, presente, aventuras, sinsabores, verdades como puños, secretos, historias. ‘EL OLOR DEL SILENCIO’ es un viaje de largo recorrido que realizamos junto a James su protagonista, un viaje interior y exterior, plagado de personajes secundarios de lujo, carismáticos, locuaces, vivos, eternos, tan bien trazados por María Aixa Sanz que se vuelven imprescindibles para que la novela tome el cuerpo y la relevancia de una gran novela. ‘EL OLOR DEL SILENCIO’ me autoriza para decir sin apuros que la contadora de historias, María Aixa Sanz, tal como ella misma se define, ha logrado, lo que todo novelista maduro quiere conseguir: traspasar esa línea invisible del bautismo como novelista maduro en el que no hay vuelta atrás. Merito, oficio, saber hacer, imaginación de todo ello está poblada ‘EL OLOR DEL SILENCIO’.  Una maravilla de novela para todos aquellos  lectores que le guste sumergirse y abandonarse en las historias y en el placer de leer. Para todos aquellos que estén dispuestos a emprender un viaje en el momento más inesperado y sin mucho equipaje. Un viaje con el que disfrutaremos y además aprenderemos cuántos olores puede tener la diversidad de silencios que pueblan nuestras vidas. Al terminar esta novela, uno se da cuenta del premio que es ser lector. EL OBSERVADOR.



«Esta espléndida novela, sexta en la trayectoria de María Aixa Sanz, afianza la carrera de esta novelista valenciana, y el lector solo tiene dos opciones después de leerla: una, quitarse el sombrero y dos, aplaudir fervientemente.» ERNEST SACCHI

SINOPSIS:

JAMES UN LOCUTOR DE RADIO de poco más de 40 años, decide hacer un impase en su carrera profesional e irse a la casa de la playa de su abuelo materno, para alejarse del mundanal ruido y recobrar un poco la calma y el sosiego y recuperarse del insomnio que viene sufriendo desde semanas. Su única ambición es estar solo en la playa y olvidarse del trajín, pero tal como cruza el umbral de la casa de su abuelo, empiezan a desfilar por ella una sucesión de personajes que dan al traste con su ambición inicial. James realiza un recorrido que lo lleva del pasado al presente en compañía de sus recuerdos. Recuerdos que agitan su vida y que hacen aflorar a la superficie todo el amor que hay en él, todos los secretos que guarda la casa, toda la magia de la vida. Novela impregnada de salitre, de historias de viejos marineros, de amores y desamores, de anhelos, de superación. En la que el lector va de sorpresa en sorpresa y en la que los personajes secundarios forman un elenco de lujo y el protagonista está perfilado de forma espléndida.


Ficha del libro:
Título: El olor del silencio
Autora: María Aixa Sanz
Editorial: Sempere Editorial
Colección Mujeres Noveleras
ISBN: 978-84-614-6966-6
Año primera edición: 2011
Tapa dura con sobrecubierta a color.
Formato: 22,9 x 15,2
Pág: 726


Precio y compras:
P.V.P: 27 euros (en librerías)
Precio con gastos de envío incluidos: 31 euros.



'ALMA Y SU PEQUEÑO LEÓN' por María Aixa Sanz

A Alma su madre le puso ese nombre cuando nació, porque supo que siempre sería un alma libre, intrépida, que no se ataría a nada ni a nadie, que no se rendiría jamás, que no se dejaría atrapar, que su vida sería diferente y fascinante. Lo supo porque la engendró en un mes en el que hubo dos lunas llenas, y Alma es todo lo que su madre pronosticó. Alma camina descalza, curiosea, se sube a los árboles, se inserta en la selva, piensa por sí sola, hace preguntas difíciles de contestar y solo habla los días pares porque ha comprobado que la gente en esos días está más predispuesta a entablar conversaciones que lleguen a buen puerto antes que a sembrar conflictos. Los conflictos pertenecen a los días impares. Los días impares Alma los utiliza para pensar y para averiguar mediante ecuaciones que se suceden en el tiempo y en los papeles, la incógnita, la variable que determine como conseguir que los corazones no sientan tanta soledad cuando tienen las mismas constantes. En los días impares a Alma se la ve pasear descalza, se sienta en algún árbol o apoya la espalda en una pared, saca un pequeño cuaderno y un lápiz y empieza a dibujar símbolos que nadie entiende: sus ecuaciones, y cuando se la observa en ese afán de descubrir lo que tanto le fascina, se puede ver cómo junto a ella está sentado su pequeño león, que vigila atentamente el paisaje y si alguien se acerca abre la boca, enseña sus dientes y ruge un poquito. Desde que está con ella, Alma va a todas partes con su pequeño león. Cuando Alma se tumba en el suelo reposa su cabeza en él. Su pequeño león le hace de almohada. Su pequeño león tiene una paciencia infinita. Es algo que lo percibe cualquiera que los mire, percibe que ese pequeño león tiene una paciencia infinita con Alma pues ella no para en su trasiego ni un momento quieta, curiosea por todas partes, mete las narices en todo sin hacer mal a nadie, y él la sigue, la acompaña a todos los lugares. No se separa de ella desde que un día salieron ambos de la selva, Alma descalza, él detrás. Alma estuvo perdida o eso creyeron durante unos días por la selva y cuando salió de ella, sin ayuda de nadie, salió acompañada de su pequeño león, al que por nombre le puso: Mi pequeño león. Desde entonces son leales el uno con el otro. Su pequeño león no puede separarse de ella, pues al seguirla porque le fascinó en la selva el brillo de los ojos de Alma, se apartó de su manada y no sabe, ni quiere volver a ella. No podría vivir sin Alma y de Alma sería injusto decir que no necesita a su pequeño león pues es el único a quien habla tanto en días pares como impares.


© MARIA AIXA SANZ
(Ilustración de Caia Koopman, escogida entre otras a propósito por mi amigo Marcos. )
02/01/2011

Publicado en:
AGITADORAS.COM nº 20 Febrero 2011
LETRAS DE CHILE
NARRATIVAS Nº 21 (pág. 94)

‘LA VIE SECRÈTE DES FEMMES’ por María Aixa Sanz

Los trasgos viven dentro del hueco de los árboles. Salen de ellos con el objetivo firme de observar como va el mundo. Contemplan cada día: las mañanas y las tardes, el ocaso del sol y la salida sorprendente de la luna. Por las noches se meten en las camas de las hembras de los hombres, allí encuentran desde mujeres apasionadas y viajadas hasta doncellas puras que se ruborizan. Los trasgos les susurran palabras al oído, los trasgos recorren sus cuerpos, y a veces el hombre que acompaña su lecho las oye lanzar un gemido de placer mientras duermen. Al día siguiente ellas recuerdan de manera febril como poseídas por una extraña locura que no entienden, los placeres de la noche anterior, pues los trasgos son traviesos y conocen todas las artimañas para darles placer a las mujeres, ya que reúnen la sabiduría de todos los hombres del mundo, la magia de los árboles, los anhelos de las hembras y la sensibilidad de sus pieles. Algunas recuerdan la noche anterior con todos sus matices en un idioma distinto como el francés, otras se sienten estremecer por la noche pasada al golpearlas el aire fresco de la mañana, a algunas la lluvia del amanecer les provoca lágrimas sin un porqué y al rato sienten unas inmensas ganas de bailar y a otras ver aparecer la luna les hace aflorar la risa de manera casual sin comprender. Los trasgos recorren sus cuerpos en mitad de la noche y les susurran al oído el nombre del amado amante que tendrán en el exilio, les descubren el más oculto de sus secretos, imitan la voz de su caballero, les muestran los ojos del hombre que será su perdición y su debilidad, descubren para unas los paraísos no conocidos, recuperan para otras los paraísos vividos y olvidados. Los trasgos son los únicos que conocen la naturaleza de las mujeres, de que material está hecha su sensualidad, cual es la palabra secreta para despertar su erotismo y su voluptuosidad. Los trasgos recorren el cuerpo de las mujeres en noches de luna llena y éstas andan por la vida mirando a los ojos de los hombres que encuentran más bellos, intentando adivinar si detrás de esos ojos, si debajo de la piel de esos hombres se esconde un trasgo. Todo por pudor. Todo por sentir vergüenza y no quererles preguntar directamente, con franqueza, con sinceridad: ¿Eres tú un trasgo? 



© MARIA AIXA SANZ


Trasgo: m. Duende, espíritu enredador
(Ilustración: V.H)

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